No tienen idea de lo frustrante que es estar todos los días, todo el tiempo, escuchando que te digan "calmate", "dejá de pensar", "no le des vueltas siempre a lo mismo", "parece que te gustara estar mal". ¿De verdad? ¿Le dicen eso a alguien que hace años que no puede manejar su mente? ¿Se lo dicen a alguien que desde que tiene memoria que se pelea todos los días con ella misma para no pensar en las cosas que la lastiman, y al final siempre sale perdiendo? Como si la depresión fuese una elección. Como si no prefiriera estar festejando haber aprobado todo en vez de estar acá, así. No es "no querer", es no poder. Es sentir todo el tiempo una voz que no te para de taladrar la cabeza diciéndote lo fracasada y fea que sos, lo mal que estás, y que te merecés que te hayan hecho todo lo que te pasa. Es como tener a alguien adentro de tu cuerpo que cada vez que te querés levantar, empieza a hacer fuerza para tirarte en la cama de nuevo. Es algo que cada vez que ve que sonreís y pensás que podes salir y estar bien, te empieza a pasar una película de todo lo triste que te pasó, y te convence y te recontra convence de que te va a pasar toda tu vida, entonces no vale la pena intentar nada. Es algo que aparece así, sin avisar, y te hace sentir una pelota en el estómago, un nudo en la garganta, y una presión en el pecho que te hacen sentir que te vas a morir ahí, así. Te tiene muerta de miedo porque de alguna manera de convence de que te vas a morir y vas a estar sola.
Es muy cansador que todo el tiempo te quieran convencer de que es tu culpa estar triste cuando no podés manejarlo. También le pueden decir a alguien con Parkinson que no sea pelotudo y deje de temblar, que él puede. O también díganle a alguien con Alzheimer que trate, que seguro si trata se va a acordar.
Lo único que hace todo esto es que me frustre más y me sienta más fracasada por no poder salir de algo que para todos los demás en lo más fácil del mundo. No necesito que me reten y se enojen porque no paro de llorar, solamente necesito que me abracen bien fuerte y se queden hasta que se vaya.
Ahora que lo leo, a veces es mucho pedir. Todo el mundo tiene su vida, sus cosas, sus prioridades. No es su culpa que yo esté así, que no pueda conmigo. La egoista al final soy yo. Es egoísta pedirle a la gente que se quede al lado tuyo cuando tienen cosas que hacer o cuando no tienen ganas de quedarse. Es feo tener que mendigar un poco de amor para sentirse mejor. Es feo. Es triste.
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