lunes, 29 de diciembre de 2008

Egoísta


Te escuchaba, te descargabas.
Te consolaba, llorabas mientras yo te abrazaba...pero ahora ya no sos mi problema, ya no somos nada.
No soy más parte de tu vida, ya no formo parte de tus días. Ya no vivo más pesadillas junto a vos, ya no vivo esos largos inviernos junto a vos; no, ya no. Ahora nada más son sueños y esperanzas los que me rodean, ahora solo vivo primaveras.
Ya no me sale todo mal, no, ya no...Ahora todo me sale bien; ¡sí!, ¡bien! Porque ya no pienso en vos, ya no sufro por vos. Porque ya no pienso en nadie, ya no sufro por nadie. En una EGOÍSTA me convertí .

Sólo se trata de vivir


Dicen que viajando se fortalece el corazón, pues andar nuevos caminos te hace olvidar el anterior.
Ojalá que esto pronto suceda, así podrá descansar mi pena hasta la próxima vez
Y así encuentras una paloma herida que te cuenta su poesía de haber amado y quebrantado otra ilusión. Seguro que al rato estará volando, inventando otra esperanza para volver a vivir.
En mi almanaque hay una fecha vacía, es la del día que dijiste que tenías que partir. Debes andar por nuevos caminos para descansar la pena hasta la próxima vez. Seguro que al rato estarás amando, inventando otra esperanza para volver a vivir.
Creo que nadie puede dar una respuesta ni decir que puerta hay que tocar. Creo que a pesar de tanta melancolía, tanta pena y tanta herida, sólo se trata de vivir.
Dicen que viajando se fortalece el corazón, pues andar nuevos caminos te hace olvidar el anterior. Ojalá que esto pronto suceda, así podrá descansar mi pena hasta la próxima vez. Seguro que al rato estaré volando, inventando otra esperanza para volver a vivir.
Creo que nadie puede dar una respuesta ni decir que puerta hay que tocar. Creo que a pesar de tanta melancolía, tanta pena y tanta herida, sólo se trata de vivir.

lunes, 22 de diciembre de 2008

I choose to be HAPPY today.


Me acosté en el pasto y me puse a mirar como la luz del sol se colaba entre las hojas de la palmera que se iban sacudiendo con el viento. Cuando me empezaron a arder los ojos, giré la vista y me puse a mirar el resto del cielo. Estaba despejado y había tres o cuatro golondrinas que volaban bien alto y en círculos. Salvo una, que si bien volaba en círculos, no volaba tan alto como las otras. Me di cuenta porque se veía más grande, mientras que con las otras solamente se distinguían manchas moviéndose en el cielo.
Lo único que hacía era mirarlas. Me llamaba la atención la altura que tenían de diferencias entre una y las otras. Miraba fijo al cielo intentando descubrir en dónde terminaba, pero se me hizo imposible entre tanta inmensidad.
De la nada apareció una nube, de esas pasajeras. Los pájaros cada vez se alborotaban más, y de a poco empezaron a desaparecer. Sí, desaparecieron todos menos la golondrina solitaria que seguía volando en el mismo lugar, como si no supiera que hacer. La nube iba a avanzando muy rápido, hasta que llego a pasar por encima del pájaro que seguía volando confundido.
Seguí mirando fijo y recién ahí me di cuenta que el cielo llegaba más lejos de lo que yo pensaba, la nube me marcó la diferencia. Si bien estaba alta, muy alta, más arriba había una inmensidad muchísimo más grande de la que me separaba a mí de la nube. Ella seguía avanzando, pero sin embargo tenía la misma forma. Avanzaba toda a la vez, no se deshacía, mantenía su cuerpo del mismo tamaño, o incluso se hacía más grande. Seguramente en algún punto, mucho más adelante, se iba a desatar una tormenta.

Sí, los problemas mantienen la misma forma. Sin embargo, si no los solucionás van a seguir creciendo y en algún momento se te va a desatar una enorme tormenta. Y vos vas a seguir ahí, sola y volando en círculos, bajito; mientras todos los demás van a estar volando alto en alguna dirección, con un propósito que vos no vas a tener.
Dale, si llegaste hasta esa altura es porque vos podés, que una nube pasajera no te deje sin ganas de seguir; no vale la pena por más problemas que contenga. Superala, ganale, sobrevolala, que arriba de ella hay mucho más para volar. Sí, te falta el doble, el triple, o hasta más del quíntuple del camino por recorrer. Con más nubes y seguramente con muchos chaparrones, no te lo puedo asegurar; pero yo doy fe de que vos podés.
¿Sabés? Yo tengo un sueño, pero es complicado y hay una nube muy grande, pero voy a llegar. No importa si tardo, no importa si la altura me empieza ahogar, no importa si no lo aguanto, no importa si las lágrimas se me escapan (ni de tristeza ni de felicidad, es que la fuerza te hace llorar), no importa si me agito, no ME importa. Voy a llegar, simplemente no me importa dejar algo de vida, literalmente, para cumplir mi sueño.
¿Por qué esta desición? Porque hoy elegí ser feliz sin importarme las consecuencias.

:)



Mientras más lo pensaba, menos lo entendía. ¿Por qué?, simplemente ¿por qué a mí? Yo sí que tengo mala suerte, justo ahora que se me ocurre tener sentimientos lindos, se reflejan todos en vos, en un imposible. ¿Imposible? Nada es imposible, más bien..¿indeseable? No, tampoco. Sí que te deseo, y no sabés como. Lo que pasa es que siempre elijo lo más difícil de conseguir. O más bien lo más difícil de mantener, porque conseguirte..¡SI YA TE TENGO! No es que le tenga miedo a lo difícil, no, eso nunca. Me gustan los retos, me gusta superarme (o intentarlo). A lo que sí le tengo miedo es a mi reacción ante lo difícil, ante vos. Porque simplemente me reflejo en vos y todo lo que tenía para decirte, desaparece. Todos mis pensamientos se borran. La explicación de porque estoy ahí en ese momento simplemente se vuelve in entendible para mí. Me olvido de cómo hablar y solamente tartamudeo. Me olvido del mundo, solamente existís vos ahí para mí. Pero me hablás, ¡ay, me hablas y se termina mi sueño! Ahí me doy cuenta de las diferencias que se marcan, yo una tonta enamorada y vos tan sublime para mí. Tan inalcanzable, tan…grande. Como me gustaría poder darte todo de mí, para poder devolverte aunque sea una mínima fracción de todo lo que me hacés sentir.
Sí, me acaba de dejar de importar el mundo, ¡viva! ¿¡Viva yo!? No, ¡Viva vos! ¡Viva nosotros!
Te prometo que por vos voy a ser perfecta, porque aunque todavía no creo amarte, estoy con vos y me podés.

domingo, 21 de diciembre de 2008

To be PERFECT.


Mi mundo es frágil, irreal, sostenido de mentiras; mi mundo de princesas, de cuentos sin fin.
De hadas, dragones y sapos. De sueños, de ilusión, de ganas de vivir. Donde las princesas estamos en extinción. Donde los dragones tratan de acabar con nuestros sueños.
Besamos mil sapos y no encontramos al príncipe azul.
Donde las princesas no podemos llorar porque se nos cae la corona.
Un mundo tan perfecto que llega a enfermar.
Un mundo rosa que con un descuido se vuelve gris; donde las princesas siguen ciegamente a su reina, donde no importa dejar algo de vida por lograr tu sueño.
Existe el dolor, buscas el dolor, pero todo con un fin...la PERFECCIÓN.
Un mundo de princesas, de hadas.
Mi mundo, nuestro mundo...
El de las princesas perfectas.

Me molesta


Me molesta tanto la distancia. Me molesta tanto que nuestro abismo sea tan grande. Me molesta ser tan inútil y no poder hacer nada para llegar hasta vos. Me molesta tanto tener la culpa de cosas que no tengo la culpa. Me molesta tanto el papel de víctima. Me molesta tanto depender de un abrazo de un tercero para sentirme bien. Me molesta tanto no poder decírselo a alguien por miedo a que no me entiendan.
Me gustaría que entendieras que lo que tomo es un papel más. Que no te odio, que te amo con todo mi corazón y que daría mi vida por vos, como vos me diste la vida a mí. Pero a veces dar mucho y no recibir nada te cansa, aunque nadie te pida nada. Porque es así, vos nunca me pediste que te dé nada, yo te doy porque necesito recibir algo de vos, lo más mínimo. Pero ya no sabía que darte, nada te conformaba. Entonces opté por no darte nada más, y empezar a sacarte. Capaz así ibas a entender lo que es sentir que no tenés nada a pesar de tenerlo todo.
Te grité, te contesté, no te hablé, te ignoré, te llegue a odiar, y yo seguía sin recibir nada (y sigo sin recibir nada también).
Y ahora es raro, ¿Cómo recompongo una relación que no existió nunca?. Porque es así, esa confianza que se necesita nunca estuvo, y ahora que te empecé a sacar, vos seguiste sacando cada vez más. Y me hizo mierda, y siento que fue culpa mía. Aunque si no te hubiera sacado creo que tampoco me hubieras dado nada.
Siempre defino nuestra relación como un abismo infinito. Un abismo sin puentes, con mucho agua, y yo encima con miedo a cruzarlo. ¿Se podrá construir un puente?. Sí, se podría. El problema es que el abismo cada vez crece más, y nunca llego a terminar, y dudo que estés dispuesta a ayudarme.
Y escribiendo esto entendí porque estoy tan triste, y debe ser por las culpas que ya entendí que tengo, cuando antes pensaba que era toda tuya.
El problema del papel que tomé es que me lo tomé demasiado enserio, y ahora estoy dudando si lo inventé o si es lo que siento.
Nunca me consideré demasiado buena, pero tampoco creo que me merezca un rechazó así. Y por más que me duela, y que lo llore todos los días, voy a decir que fracasé una vez más en algo. Que me rindo porque no puedo cruzar y ya no tengo ganas. Que ya no te necesito porque día a día voy aprendiendo a buscar otro cariño que no sea el tuyo.
Y no, no estoy buscando ser la víctima de todo, simplemente me hace bien escribirlo porque así me doy cuenta de las culpas que también tuve. Y me hace sentir un poco mejor saber que tengo culpa y no que hice todo yo e igual no sirvió de nada.
Descubrí una última cosa que me molesta mientras escribía, y es que me molesta no poder decirte todo esto. O capaz puedo, pero no quiero. Total no creo que te importe mucho.
Ojalá que sigas siendo feliz y que nunca me necesites. Yo me comprometo a dejar de llorar y a no necesitarte más. Y sobre todo me comprometo a conformarme con el cariño que recibo de los demás, y con lo especial que me hacen sentir aunque para mí yo siga valiendo nada.




(Tefi, NEVER forget it. Stop crying for her)

sábado, 20 de diciembre de 2008

Life


La vida es como una obra de teatro que no permite ensayos.
Por eso cante, ría, baile, ame; y viva intensamente cada momento de su vida.
Antes de que el telón se baje y la obra termine sin aplausos.

Alice in Wonderland


"Y ardiendo de curiosidad, corrió tras el animal a través del campo, afortunadamente justo a tiempo para verle desaparecer en una gran conejera bajo el cerco.
Alicia le siguió un instante, sin detenerse a considerar ni una vez cómo iba a componérselas para salir de allí.
Durante un trecho, la conejera se extendía recta como un túnel. Después, se hundía súbitamente. Tan súbitamente que Alicia no tuvo tiempo para pensar en interrumpir su carrera antes de encontrarse cayendo por lo que parecía un pozo muy profundo.
O el pozo era muy profundo, o ella caía muy lentamente, porque mientras caía le sobraba el tiempo necesario para mirar alrededor y preguntarse que iría a pasar a continuación. "

You MUST change


Hoy me di cuenta que no soy quién yo creía que era.
Hoy me di cuenta que la gente no es como yo creía que era.
Hoy me puse a pensar en todo lo que creía que tenía, y que sin embargo se me está escapando de las manos por ser tan soberbia.
Hoy me puse a pensar en que no le puedo arreglar la vida a la gente.
Hoy me di cuenta que me cansa pensar todo el tiempo en “¿Qué le pasará?”, y que quiero pensar un poco en mí. Entonces ahí también me di cuenta de lo egoísta que soy.
O no sé si será egoísmo, que se yo. Pero me molestan tantas cosas, principalmente la mediocridad en la que pueden caer las personas.
Me molesta lo corrientes que pueden ser.
Me molesta ese punto máximo de humillación al que pueden llegar por llamar la atención cinco minutos.
Me molestan las falsas muestras de cariño que se borran cuando más las necesitás, sí, eso. Esos abrazos de todos los días que te empiezan a faltar cuando tenés ganas de llorar o simplemente de romper algo. Las miles y miles de palabras que escuchás todos los días que te hacen reír y que a veces están de más, y que faltan cuándo por lo menos querés escuchar un “¿y vos cómo estás?”.
Me molesta su egoísmo. ¿Su egoísmo?, si yo también soy egoísta.
Una nueva conclusión: la molestia más grande, la más importante, la que más me duele, soy yo. Me MO-LES-TO.
Sí, me molesto. Sí, no me tolero. Sí, no aguanto verme, ni escucharte, ni sentirme así.
No tolero mi mal humor, ni la facilidad que tengo para que me afecten las cosas, ni esa preocupación por los demás que al fin y al cabo no se corresponde. No tolero mentirles a los que quiero ni mentirme a mí misma, no tolero no entender ni hacer que me entiendan, no tolero no tener facilidad para decir lo que me está pasando, no tolero no confiar en la gente ni confiar en mí misma. Es que es tan importante para mí la confianza en la gente, menos mal que la carezco.
Porque como ya lo dije antes, hoy me di cuenta que la gente no es como yo creía que era. Que primero que nada, siempre, están ellos mismos. Delante de las necesidades y de la felicidad de los demás, y aunque me moleste, yo no soy así.
Quiero hacer cosas que sirvan y que valgan la pena.
Quiero creer en los demás y en mí también.
Quiero confiar en los demás y en mí también.
Quiero dejar todo atrás y empezar otra vez arrancando todo lo que no me sirve y a los que no me sirven también.
Quiero parar o que me paren, decir basta.
Quiero cambiar, necesito cambiar, voy a cambiar.


05/07/2008

Camino


Hay veces en que el camino que tenés que recorrer te pone demasiadas piedras. Y, sí...vos ya sabías que ibas a tener piedras adelante cuando empezaste a transitarlo. Pero cuando tenés tantas ganas de algo, cuando ese sueño tan anhelado está ahí, tan al alcance de tu mano, y justo se te interpone una piedra, muchas veces sentís que no vale la pena cumplir tu sueño porque nunca lo vas a lograr (o al menos eso pienso yo).
No importa el tamaño de la piedra, o si es un cascote, o si es un adoquín, vos sentís que es más grande que tu sueño.
¿Sabés qué? No, no lo es. Yo pienso que las ganas siempre son más grandes que las piedras, pero necesitás mucho de vos para poder sentirlo.
Si tan solo tuvieras ganas.
Si tan solo tuvieras fuerzas.
Si tan sólo dejaran de tirarte tantas piedras en el camino.
Si tan solo se acabara tu noche (o si tan solo supieras ver tu sol/tus soles).
Si tan solo dejara de llover (o si tan solo dejaras de ver solamente lluvia).
Si tan solo hubiera otro camino (o si tan solo vieras todas esas estrellas/personas que tenés al rededor que están intentando alumbrarte este).
Si tan solo ese muro se cayera (o si tan solo aprendieras a treparlo).
Si tan solo fuera más fácil esta nueva prueba (o si tan solo te capacitaras para poder pasarla).
Si tan solo creyeras en vos. ¡Sí!, ¡eso es! Si tan solo creyeras en vos todo esto sería posible.
No porque creas en vos te van a dejar de tirar piedras, pero si creés en vos mismo los demás también van a tener la oportunidad de creer en vos, pero dejate ayudar. Dejate escuchar. Dejate acompañar, porque sola nunca vas a llegar a ninguna parte. Necesitás que alguien te acompañe, o que alguien te guie, necesitás a tus estrellas.
Dale, dejate escuchar. Yo sí quiero saber que tenés para decir. ¡Dale, animate!, capaz lo que digas no cambie la forma de pensar de muchos, ni cambie el mundo. Pero mi mundo sí lo va a cambiar, porque vos sos parte de mi mundo. Y sin tu opinión, simplemente sin vos mi mundo ya no sería igual.
Dale, te quiero escuchar. Gritá y decilo, nadie más lo va a decir por vos.
Así vas a ser más feliz, y yo quiero acompañarte en ese camino a la felicidad.
Dale, que las piedras no te ganen, que no te amarguen el camino. Porque ese camino se llama Vida. Y la vida hay que vivirla, y sobrevivirla también. Con sus altos y bajos, con sus piedras y pozos.
Y si lo terminás, y si llegás al final del camino y encontrás esa felicidad que tanto buscás, todo ese esfuerzo, todas tus ganas, y toda la fé que te tuviste y que te tuvimos los demás va a haber valido la pena.
En cambio, si bajás los brazos, si te rendís, si dejás el camino a la mitad; no solamente no vas a haber llegado a cumplir tu sueño, sino que tu vida va a ser tu fracaso más grande.
Dale, animate.
Dale, tenete la fé que yo te tengo.
Dale, confiá.
Dale, querete aunque sea un poco.
Dale, no esperes a que todo sea más fácil, aprendé a pasar todas las piedras/pruebas que el camino/la vida te pone adelante. Sino, aunque llegues a la meta/felicidad, el vacío y el fracaso se van a hacer presentes siempre...


30-octubre-2008.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Feelings


22/10/2008

Los sentimientos suelen ser un poco raros. Aunque algunos lo nieguen (yo en muchos casos), todos tenemos sentimientos.
Todos queremos o no queremos. Todos amamos u odiamos. Todos nos sentimos tristes o nos sentimos felices, o algunos simplemente nos sentimos vacíos (¡sí, el vacío es un sentimiento también!). Entonces sí, todos tenemos sentimientos, buenos o malos, porque todos sentimos.
Hasta acá nada interesante, el problema empieza cuando sentís pero no sabés qué sentís. Cuando la mezcla de sentimientos es tan pero tan grande que hace aparecer un sentimiento nuevo (ANGUSTIA).
Un montón de veces escuché la frase "Entre el amor y el odio hay un solo paso", yo no creo en esa frase. Me parece ilógico amar a alguien que en un momento se odió, y sobre todo odiar a alguien que en algún momento se amó.
Para mí hay más de un paso antes de empezar a odiar a alguien que se amó, primero que nada, hay que dejar de querer. Si no dejás de querer, no podés odiar.
Ahora, bien... ¿se puede amar y odiar al mismo tiempo? Siempre tuve esa duda. Ahora que lo vivo creo que no, pero es común escuchar a alguien decir que odia al amor de su vida por "x" motivo. ¿Sabés que?, Te informo algo, NO lo odiás. Odias que no te corresponda ese amor tan fuerte que sentís por él. Odiás que no sienta esas maripositas en la panza que vos sentís cuando lo ves a él. Odiás que no haga todo por verte, hasta mentirles a sus amigos, como vos lo hacés por él. Pero no, a él NO lo odiás, a él lo amás con todo tu corazón. Porque a pesar de esos defectos, él te ayuda a mantenerte en pie. Él es el único que se preocupa por vos y te da ese aliento que tanto necesitás.
No, no es lo más importante para vos. No, no es todo en tu vida. Sería hipócrita exagerarlo tanto, pero sin él perderías esa poca fuerza que todavía te queda. Sin él perderías ese poquito amor que recibís. Y si lo perdieras, no podrías dar más, aunque sabés que es mentira.
¿Amar y odiar al mismo tiempo? Vamos al segundo caso, Ella.
No, no la podés odiar; pero tampoco la podés amar. A menudo escuchás "la tenés que amar"/"la tenés que querer, no podés no quererla. Porque ella es...". No, quererla las pelotas. ¿Qué puede saber la gente?
Cada uno está en su derecho de decir lo que quiera, pero por vos no opina NADIE. Por vos no siente NADIE. Vos sentí y dejá de sentir lo que tengas ganas, lo que quieras, o lo que puedas.
Das todo lo mejor de vos, hacés tu MÁXIMO esfuerzo para sentir que la amás; pero simplemente no podés. No te sale, se te va de las manos. Porque vos no sos así, no te gusta fingir. No sos igual a ella.
No me tendría que estar importando tanto, me comprometí a que no me iba a importar más. Pero acá aparece otro sentimiento nuevo (DOLOR).
Sí, sí me importa. Sí,sí me duele.
Cada rechazo. Cada mirada NO dada que me da. Cada indiferencia. Cada queja. Cada crítica. Cada insulto. Cada contestación.
Todo eso, cada cosa o cosita va doliendo. Un poco más unas que otras, pero de todas formas se van guardando y se van acumulando una encima de otra. Cada cosita nueva intentando ocultar a la anterior.
Y es lo que pasa, cada poquitito de dolor se engancha con otro dolorcito diferente (o no tanto) hasta que se hace un nudo en la garganta, un dolor en la panza, un tirón de pecho o una lastimadurita nueva. Pero llega un momento en que ya no tenés otro lugar para que te duela ni para que te tire. Ya no te entran más nudos, y ya no sabés que lastimadura nueva podés hacerte, entonces aparece el llanto.
Nunca lo buscás, pero aparece solo. Con el último esfuerzo que te queda tratás en vano de aguantarte las lágrimas, pero... ¿adiviná qué?, le vas a tener que agregar un nuevo fracaso a tu vida.
Empezás a llorar, "primera y última vez, no se lo merece". ¡Pf, dejá de mentir!, te estás engañando a vos misma. Si sabés que estás cansada de llorar por "última vez" todos los días.
Entonces, me fui por las ramas, ¿la amás o la odiás?. Ninguna de las dos cosas. Todavía estás por el "no me importa, la estoy dejando de querer".
Debe haber más pasos entre el amor y el odio, por ahora descubrí uno solo. Y cómo me alivia saber que en mi corazón el odio todavía no existe, aunque lo sienta cerquita a veces.
Y bueno, ¿de qué sirvió todo esto? Si lo leíste, lamento decirte que de nada. Pero necesito llegar a una conclusión rápido porque me cansé de llorar todos los días por "última vez"...



Stefanía

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Necesidad


No podía dejar de mirarte, me sentía confundida. Me causabas tanta…¿ternura?
Me daba tanta paz verte dormir así tan tranquilo, tan frágil, tan vulnerable a todo.
Te acariciaba, iba dibujando el contorno de tu cara con mis manos mientras dejaba que se me escapara un suspiro. Que loco que era estar ahí, viéndote dormir. Que loco haber estado juntos, que loco haberme sentido así.
Te seguí acariciando y te toqué los labios; sí, esos con los que me hacés entrar a otro mundo. Los toqué lo más suave que pude, como si tuviese miedo de romperlos. Que lindo sentir tus labios debajo de mis dedos, que lindo que es sentirte tan cerquita mío, que lindo sentirte respirar…
Soltaste un suspiro suave a la vez que tus ojos se abrieron y se encontraron con los míos. Me dio vergüenza que me hayas visto con esa cara de estúpida, de enamorada (sé que la viste por la sonrisa que se te escapó).



Me acuerdo de esa sonrisa y me da un poco de pena, siempre dejo ir lo que me hace bien. Pero, ¿viste cómo hablo de vos?, ¿viste con las ganas con las que lo cuento? Ya te me estabas haciendo una necesidad.
¿Necesidad?, yo necesito no necesitar. Necesito no necesitarte. Necesito no verte más. ¿Por qué? Porque me parece que me estoy enamorando, que ironía…la que no creía en el amor.
Y no me quiero enamorar. Porque enamorarse significa crear, voluntaria o involuntariamente, una dependencia. Enamorarse significa depender de unos buenos días para empezar bien, y unas buenas noches para terminar bien. Significa depender de la opinión de otro para sentirte segura. Significa depender de una mirada para sentirte importante. Significa depender de que otra persona te de la mano para sentirte acompañada. Enamorarse significa depender de otro para ser feliz. Y no lo necesito, no único que yo necesito es aprender a depender solamente de mí para ser feliz.
A depender nada más que de mis sentimientos, de mi buena voluntad, de mí forma de ver las cosas. A depender nada más de lo que sé, y de lo que no sé también. A depender de lo que soy, de mí…y de nadie más que de mí.
Porque la soledad me fortalece y me hace bien, o no tanto, pero sí me fortalece. Porque eso me va a ayudar a crecer, a tomarme las cosas de otra manera, a valorarme, y a darme cuenta que sola yo puedo.
¿Y cuál es el problema si ese amor me lo correspondés? El problema es que si vos te enamorás, también vas a pasar a depender de mí, y yo dependo de mí también. Y lo más probable es que en mi intento de ser autosuficiente fracase una vez más. Y sí, si fracaso me voy a hundir, y vos conmigo. Y todo eso por depender de mí.
Así que te pido perdón. Que raro yo, siempre termino pidiendo perdón, no sé porque.
En este caso no estoy muy segura si lo hago bien, capaz que tenga razón. No soy capaz de darme cuenta de las cosas, así que capaz que tengas razón vos. Pero bueno, a lo que vine, perdón.
Perdón por no ser eso que capaz necesitabas o solamente eso que querías.
Perdón por defraudarte una vez más.
Perdón por hacerte mal.
Perdón por estar mal/perdón por el mal humor.
Perdón por la tristeza que te contagio.
Y sobretodo perdón por el tiempo que te hice perder.
Pero soy una nena y no sé lo que quiero. Estoy confundida, no sé que sentir o qué dejar de sentir. No sé si es cariño o miedo de quedarme sola. No sé si de verdad te necesito o es un capricho más de los mil que tengo.
Y no sé, que se yo; creo que sí tenés razón vos. Por eso te reitero el “Perdón”, pero prefiero ahogarme sola y no llevarte conmigo a ese mar de tristezas y confusiones que tengo ahora. Porque si me llego a despertar con vos al lado una vez más, yo sé que va a terminar siendo así.