Pasional como sutil, me arrebataste el cielo y lo adornaste.
Y con el tiempo me enseñaste qué es el amor, y que en la cama no hay restricción.
Hoy sé que no debe existir placer como admirarte reir. Nunca va a haber otro hombre que me ame así.
Y con el tiempo me enseñaste qué es el amor, y que en la cama no hay restricción.
Hoy sé que no debe existir placer como admirarte reir. Nunca va a haber otro hombre que me ame así.