viernes, 19 de diciembre de 2008

Feelings


22/10/2008

Los sentimientos suelen ser un poco raros. Aunque algunos lo nieguen (yo en muchos casos), todos tenemos sentimientos.
Todos queremos o no queremos. Todos amamos u odiamos. Todos nos sentimos tristes o nos sentimos felices, o algunos simplemente nos sentimos vacíos (¡sí, el vacío es un sentimiento también!). Entonces sí, todos tenemos sentimientos, buenos o malos, porque todos sentimos.
Hasta acá nada interesante, el problema empieza cuando sentís pero no sabés qué sentís. Cuando la mezcla de sentimientos es tan pero tan grande que hace aparecer un sentimiento nuevo (ANGUSTIA).
Un montón de veces escuché la frase "Entre el amor y el odio hay un solo paso", yo no creo en esa frase. Me parece ilógico amar a alguien que en un momento se odió, y sobre todo odiar a alguien que en algún momento se amó.
Para mí hay más de un paso antes de empezar a odiar a alguien que se amó, primero que nada, hay que dejar de querer. Si no dejás de querer, no podés odiar.
Ahora, bien... ¿se puede amar y odiar al mismo tiempo? Siempre tuve esa duda. Ahora que lo vivo creo que no, pero es común escuchar a alguien decir que odia al amor de su vida por "x" motivo. ¿Sabés que?, Te informo algo, NO lo odiás. Odias que no te corresponda ese amor tan fuerte que sentís por él. Odiás que no sienta esas maripositas en la panza que vos sentís cuando lo ves a él. Odiás que no haga todo por verte, hasta mentirles a sus amigos, como vos lo hacés por él. Pero no, a él NO lo odiás, a él lo amás con todo tu corazón. Porque a pesar de esos defectos, él te ayuda a mantenerte en pie. Él es el único que se preocupa por vos y te da ese aliento que tanto necesitás.
No, no es lo más importante para vos. No, no es todo en tu vida. Sería hipócrita exagerarlo tanto, pero sin él perderías esa poca fuerza que todavía te queda. Sin él perderías ese poquito amor que recibís. Y si lo perdieras, no podrías dar más, aunque sabés que es mentira.
¿Amar y odiar al mismo tiempo? Vamos al segundo caso, Ella.
No, no la podés odiar; pero tampoco la podés amar. A menudo escuchás "la tenés que amar"/"la tenés que querer, no podés no quererla. Porque ella es...". No, quererla las pelotas. ¿Qué puede saber la gente?
Cada uno está en su derecho de decir lo que quiera, pero por vos no opina NADIE. Por vos no siente NADIE. Vos sentí y dejá de sentir lo que tengas ganas, lo que quieras, o lo que puedas.
Das todo lo mejor de vos, hacés tu MÁXIMO esfuerzo para sentir que la amás; pero simplemente no podés. No te sale, se te va de las manos. Porque vos no sos así, no te gusta fingir. No sos igual a ella.
No me tendría que estar importando tanto, me comprometí a que no me iba a importar más. Pero acá aparece otro sentimiento nuevo (DOLOR).
Sí, sí me importa. Sí,sí me duele.
Cada rechazo. Cada mirada NO dada que me da. Cada indiferencia. Cada queja. Cada crítica. Cada insulto. Cada contestación.
Todo eso, cada cosa o cosita va doliendo. Un poco más unas que otras, pero de todas formas se van guardando y se van acumulando una encima de otra. Cada cosita nueva intentando ocultar a la anterior.
Y es lo que pasa, cada poquitito de dolor se engancha con otro dolorcito diferente (o no tanto) hasta que se hace un nudo en la garganta, un dolor en la panza, un tirón de pecho o una lastimadurita nueva. Pero llega un momento en que ya no tenés otro lugar para que te duela ni para que te tire. Ya no te entran más nudos, y ya no sabés que lastimadura nueva podés hacerte, entonces aparece el llanto.
Nunca lo buscás, pero aparece solo. Con el último esfuerzo que te queda tratás en vano de aguantarte las lágrimas, pero... ¿adiviná qué?, le vas a tener que agregar un nuevo fracaso a tu vida.
Empezás a llorar, "primera y última vez, no se lo merece". ¡Pf, dejá de mentir!, te estás engañando a vos misma. Si sabés que estás cansada de llorar por "última vez" todos los días.
Entonces, me fui por las ramas, ¿la amás o la odiás?. Ninguna de las dos cosas. Todavía estás por el "no me importa, la estoy dejando de querer".
Debe haber más pasos entre el amor y el odio, por ahora descubrí uno solo. Y cómo me alivia saber que en mi corazón el odio todavía no existe, aunque lo sienta cerquita a veces.
Y bueno, ¿de qué sirvió todo esto? Si lo leíste, lamento decirte que de nada. Pero necesito llegar a una conclusión rápido porque me cansé de llorar todos los días por "última vez"...



Stefanía

No hay comentarios:

Publicar un comentario