Definitivamente esto de estar en cama todo el día y sin nada que hacer, no es para mí. Pensaba que después de todo el cansancio físico y mental que venia arrastrando ultimamente lo iba a disfrutar, pero meh, hoy ya anduve caminando y bailando por toda la casa como si nada. Supongo que eso de que los doctores son los peores pacientes, también se aplica para los que recién arrancan la carrera.
También pensaba que, en algún punto, quizá la iba a pasar un poco mal estando tanto tiempo sola y sin una ocupación que me demande mucho tiempo. Soy de las personas que necesitan estar constantemente moviendose o haciendo algo, porque sino se liman la cabeza pensando en boludeces. Puedo estar toda la tarde haciendo algo, pero con un ratito que paro, ya la cagué. Son 5 minutos en los que pienso 5 mil cosas diferentes, de maneras diferentes, desde puntos de vista diferentes, y a las cuales les encuentro 5 mil salidas diferentes. Pero también me equivoqué ahí. Si bien si, estuve pensando, y mucho, fue para bien. No me bajonée para nada, al contrario, me alegré muchísimo. Después de haber luchado contra mi misma por un buen tiempo, al fin me doy cuenta de que tenia o estaba queriendo tener en mi vida muchisimas cosas y bastantes personas que no me hacian falta para nada. Las quería cerca porque pensé que, de alguna manera, me estaban sosteniendo; pero, lejos de eso, me estaban impidiendo avanzar.
Tengo bastantes defectos, pero uno que me jode mucho es que idealizo mucho todo. Personas, cosas, actividades, lo que sea, pero lo jodido es con la gente. Le designo a algunas personas habilidades o caracteristicas que quizá no tienen, ni les interesa tener, y me siento a esperar a que en algún momento eso se refleje, lo cual, obviamente, no pasa. Moldeo tanto la imagen de alguien en mi cabeza que no me doy cuenta de que termina siendo algo ficticio, irreal. Y claro, después me viene una oleada de desiluciones de la cual no puedo culpar a nadie, porque no tiene sentirdo reprocharle a alguien por no ser como tu cabeza quiere que sea. Es súper ilógico, pero no deja de doler, como siempre que esperás muchísimo algo, y no pasa. Y después de pensar tanto en eso, llegué a la conclusión de que era absurdo estar aferrada a cosas que NO existen. ¿Qué sentido tiene querer mantener cerca a alguien porque te hace bien "sentir" un cariño y/o respeto que no te tiene? Te puede decir de mil maneras que si, pero del dicho al hecho...hay miles de cosas, y muy importantes. No me voy a poner a profundizar otra vez en mis ideas acerca del amor, el respeto, y esos temas que, justo hoy, no me interesan. Pero estoy totalmente convencida de que las cosas se demuestran, y punto. Si hay muchas palabras en el medio, es porque todo eso no va a llegar a ningún lado. Si todo eso es real y nace desde el fondo, es tan natural que no tenés que anticipar cada movimiento que se supone que vas a hacer...¿O acaso avisás cada vez que vas a respirar, o digerir la comida? Para mí, el querer a alguien sinceramente, sea un amigo o lo que sea, es tan vital como cualquiera de esas dos cosas, por eso prefiero no tener tanto palabrerio y dedicarme a hacer. Que se yo. Es muy lindo decirle a la gente que la querés, y que siempre vas a estar cuando la necesites, de hecho lo hago todo el tiempo, porque a mí también me gusta que me lo recuerden. Pero si todo eso no pasa, ¿de qué sirve? Un "estoy acá con vos" siempre te calma mucho, pero si no viene con uin abrazo y con esa compañia de la que te hablan, al menos a mí, me hace sentir peor. Ahora que lo pienso, supongo que no todo son ideas retorcidas de mi mente, algunas personas a veces también pintan algo que no son. Ycuando te agarran en un momento de cansancio o debilidad mental en los cuales necesitás con todas tus fuerzas aferrarte de algo, te agarrás de esas palabras y las transformás o exagerás hasta un punto en el que terminan definiendo a algo o alguien, como algo que no es.
Costó, pero al fin terminé de entender eso. Fue todo una mala pasada de mi cabeza, y nada más. Me hubiese gustado no tener que haber llegado tan lejos para darme cuenta, pero tampoco puedo decir que la terminé pasando muy mal. Y bueno, mejor tarde que nunca. Al menos me pone contenta saber que no es que soy una pelotuda innata y lo descubrí recién este año, sino que fue una mala combinación entre una serie de malas elecciones, y una mala época, que por suerte se terminó.
Feliz :)
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