martes, 19 de noviembre de 2013

❤️

 Una de las cosas más lindas que aprendí en mi vida es a perdonar. No importa si me piden disculpas o no, o si eso que me hicieron me lastimó mucho o poco, me dijeron que, después de pasado el dolor o el enojo, siempre está bueno perdonar a la gente. No por ellos, sino por uno mismo. Es feo estar enojado y guardar rencor, porque no tenés paz nunca. Y si queres que vengan cosas buenas a tu vida, tenes que tener el alma tranquila. 
 Fue uno de los mejores consejos que me dieron. Lo puse en práctica muchísimas veces, y me trajo mucho alivio. Qué raro que siempre me hagas sentir mejor...
 Fue el consejo más útil y más lindo, pero no el único. Ya te lo dije muchas veces, siempre tenes lo justo para decirme y hacer que me sienta mejor. A todos...
 Tengo muchísimas cosas para decir, pero nada que no sepas. Y te hablo así, porque sé que de vez en cuando te pasás a dar una vuelta por acá para ver como estoy. Lo único que voy a decir es que me seguís haciendo muy feliz, y que, aunque no sea de la misma forma, espero seguir recibiendo esos abrazos tan grandes como el de hoy. 
 Tenés una luz muy grande, bombón. No dejes que se apague nunca, le hacés muy bien a todos. Me hacés muy bien a mi.
 Felices 28 añitos ("añitos"). Te amo, siempre.

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