"(...) Es que cuando pasa tanto en tan poco tiempo, te cuesta un poco pensar y llegar a aclarar tu cabeza. Intentás, pero es como que algo te quedó ahí trabado, entre el corazón y la garganta, y no quiere salir. O quiere, pero no puede, porque no tiene a donde ir. Porque ese lugar ya no existe. Porque todo en lo que creías no era así. Porque en los que creías ya no son así.
A veces cuesta un poco sonreír cuando sentís que solamente dejaron partecitas de lo que eras y estás rota por todos lados. Sobretodo si ni siquiera sabés por qué, y solamente te queda cerrar los ojos y resignarte a no entenderlo nunca. Pero ahi está. Sin buscarlo aparece por todas partes, sobre todo cuando cerrás los ojos para tratar, inútilmente, de enojarte para olvidarte más fácil . Sobre todo cuando llega la madrugada y te encontrás sola con vos misma otra vez. Y no se quiere ir.
Es tan difícil decidir irse sin mirar de vez en cuando para atrás...
A veces tener que ser fuerte cansa. Disimular cansa. No entender cansa. Cansa, y duele.
Me miro y ya no soy yo, y es extraño. Y me extraño. Me extraño un montón".
No hay comentarios:
Publicar un comentario