lunes, 23 de septiembre de 2013

Every smile you fake, I'll be watching you...

Ya pasó casi un mes y todavía no hay noche en la que no me duerma llorando. 
¿Cómo hago para dejarte ir si no te dejo de amar? Todos los días me digo a mi misma que tengo que parar de maquinar y mirar para adelante. Que no me puedo estancar más, y menos ahora. Que tengo que, aunque sea intentar, no pensarte tanto, y capaz así en algún momento te empiece a dejar de querer con tanta locura como te quiero ahora. ¿Serà posible? Desde hace casi 6 años que cada día te amo un poco más que el anterior. Siempre pensaba "no hay forma de que lo ame más, no puedo", y al final resultaba que si podía. Que todo eso tan lindo que sentía se potencia cada día más y más. Que lejos de aburrirme o de sentir que entraba en una monotonía sentimental, cada segundo que pasaba me daban más ganas de tenerte al lado mío, abrazarte, y decirte que te amaba con locura y que no te quería perder nunca. 
 Un mes tratando de no pensarte, y al pedo, porque cada segundo que no hago algo es otro segundo que me muero de ganas de llamarte y decirte que no puedo más de extrañarte tanto. Es otro segundo que me aguanto las ganas de llorar como una nena, porque sé que si lo hago ya no te voy a tener para que me seques las lágrimas y me digas "va a estar todo bien Pichona, juntos vamos a poder todo, siempre". ¿En dónde quedó todo eso? ¿Y ese amor tan perfecto a dónde se fue? Ah, no, ahí está mi problema, que no se fue a ningún lado. No se fue, sigue creciendo. No se fue, no se va a ir, y lo más triste es que no quiero que se vaya. Si pierdo eso no me queda nada tuyo. 



No quiero ser egoísta, pero ya no estoy tan convencida de haberte dejado ir. "No tan convencida", por no decir que tengo ganas de dormirme por un año y despertarme sin acordarme de nada. Eso o que me peguen dos docenas de palazos en la frente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario