miércoles, 14 de diciembre de 2011

lost

 A veces me pregunto si algunas cosas se podrían haber evitado.
Si decía por qué nunca quería que me ayuden, ¿hubiese cambiado?. ¿Me hubiesen apoyado, o habría terminado todo antes porque se iban a pensar que estaba loca (bueh, "pensar"...)?
Pero es que algunas cosas no se dicen... ¿Cómo le decis a alguien que no podés ni querés parar de hacer algo que sabés que te puede matar? ¿Cómo le decis a alguien que sentiste lo que es ser la persona más feliz del universo, y por mandarte una cagada lo perdiste? ¿Cómo explicás que, aunque fuese adelantado, estabas por cumplir tu sueño más grande en la vida, y se te fue de las manos? ¿Cómo intentas abrirle tu alma a los demás, si sentis que tu vida ya no tiene sentido y que se perdió con esa que perdiste? A veces es mejor quedarse algunas cosas, si total nadie te puede ayudar. A veces todo eso es por proteger a la gente que querés. Todo el mundo tiene suficientes problemas como para bancarse cosas que te pasan a vos, y más si no pueden hacer nada. A veces es mejor quedarse ese dolor en el cuerpo para ahorrarselo a otros.
 Y pero, ¿qué gané? Nada.  Solamente perdí.
 Perder, palabra de moda este año. Perder la facultad, perder tiempo, perder amigas, perder las ganas, perder fuerza, perder el regalo más grande que la vida me quizo dar. No quiero perder nada más.

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