sábado, 13 de agosto de 2011

"Baby, i will love you" / Baby, i miss you...


Generalmente trato de hacer que la gente use la lógica, aunque lo que yo piense o sienta sean las cosas más ilógicas del mundo. Tengo pensamientos e ideas que suelo no compartir, porque soy consciente de que asustarían a cualquiera, aunque yo no les encuentre peligro alguno. Pero hay cosas que todavía no me cierran; que no entiendo; que no sé si tiene alguna lógica y sentido, porque no pasaron…¿O sí pasaron? ¿Seguís acá, o te fuiste? ¿Alguna vez estuviste, o simplemente eran mis ganas de tener algo que tomaban forma y después se arrepentían, y me dejaban sola?
 Lo que no sé si tiene sentido es esto, ¿se puede extrañar a alguien que no llegaste a conocer? Y de ahí me surgen mil preguntas. ¿Era/sería un alguien, o no era nadie? ¿Cómo puedo pensar que extraño a algo que nunca vi ni toqué, pero que sentí y fue mío? ¿Se puede, o todo lo que estoy pensando no tiene sentido?
  La verdad es que no sé si es que “extraño”, pero tengo una sensación de vacío enorme. Es como que me falta la mitad. Es como que no me importa nada.  Es como que cada pelea o discusión con alguien, cada dolor, o cada pensamiento derivan en un “pero no es tan importante como…”. Es como que me hace sentir tan triste que llega un momento en que juraría que no me importa si en ese momento me muero, porque no siento nada, porque el todo que sentía se fue. Todo termina en eso, o en vos, o como sea.
 Lo que lloré por evitarlo/te fue más de lo que lloré en mis 18 años anteriores. Sentía que mi mundo se iba al carajo, que no tenía más sentido. Y se fue, o no vino, o las dos. Y quería sentir alegría; TENÍA que sentir alegría, y nada, me invadió la nada misma. Recién ahí caí en la cuenta de que mi mundo no se había caído a pedazos, sino que mi mundo había estado queriendo empezar, y yo le di la espalda. Y cuánto más lo pensaba, más “nada” me invadía. Y cuánto más pasaba y más “nada” me invadía, cada “nada” anterior se iba transformando en miedo, arrepentimiento y soledad. ¿Por qué te fuiste? ¿Por qué me dejaste así? Perdón…perdón, perdón, perdón, perdón, ¡PERDÓN! Perdón por no tener huevos ni siquiera para darte a conocer.” ¿Qué hice? ¿Qué hago? Tengo a todos y estoy sola”.
 Y ahí se terminó. Una parte de mí se fue en eso. Simplemente se terminó, y yo me quedé acá con una historia atragantada y unas ganas de un abrazo que nunca iba a pasar. Con un llantito cada noche antes de acostarme, con sueños sin sentido, con una pseudo-foto, y con una persona que probablemente se sienta tan incompleta como me siento yo. Juntos, enamorados, pero cada uno con su versión de la historia bien guardada en el bolsillo, con una soledad tapada pero a la vista, y con muchas ganas de encontrarte otra vez.
 Hace meses que quería decirlo, así al menos siento que no me olvido. Si lo releo no lo entiendo, así que probablemente nadie lo haga. Pero mejor, porque no sabría cómo explicar algo que en la vida me voy a poder explicar a mí misma. A menos que en algún momento le encuentre sentido a necesitar algo que no existe, o que ya no lo hace.


 Cómo me hubiese gustado tenerte conmigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario