La verdad no lo puedo creer. Tengo una mezcla tan pero tan grande entre indignación, enojo y tristeza que aunque me esmerara como nunca en describirlo, como suelo hacer, no podría.
No puedo ser tan idiota de creerme todo lo que dicen. Veo que se cagan en mí y sin embargo trato de seguir confiando, para tratar de empezar a darle segundas oportunidades a la gente. ¿Y qué gano con eso, eh? ¿Qué gano? NADA, no gano nada. Lo único que hago es seguir rompiéndome la cabeza contra la pared. En vez de gastarme en tratar de confiar en las personas tendría que empezar a pensar en una alternativa, porque evidentemente la gente NO cambia.
Ahora, lo que yo no entiendo es lo siguiente...Si vos no querés a alguien te deshacés de esa persona. Lo cortás, cambias de ambiente, lo que sea. ¿Cuál es la necesidad de retener a una persona con la cual no querés tener relación, para taparle cosas, mentirle o dejarla aparte? NINGUNA, no hay necesidad. Dejala ir y listo. Que trate de ser feliz por otro lado, y listo. Pero no la lastimes. Es feo que te hagan sentir sapito de otro pozo, no sabés cuanto. Preferible estar solo a sentir que la gente que querés se caga en vos todo el tiempo.
Hubiese preferido mil veces estar sola y no estar llorando ahora.
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