Me vas a hacer tanta falta, no te das una idea de cuanta. De vez en cuando te voy a necesitar, y se me van a venir a la cabeza mil cosas. Lo más probable es que necesite a alguien me defienda de las garras malvadas de mamá y papá, o que me compre lo que yo quiera (y dos veces por las dudas), o que me cocine lo que me guste. O seguramente me acuerde de que me colgaste un trapecio en medio del techo de tu habitación para que yo no me abura, o que te levantabas a las cinco de la mañana porque yo tenía sed, o que una vez saliste a caminar con una vincha rosa de florcitas por la calle porque yo te la cambié sin que te dieras cuenta por los anteojos, o que cuando yo era bebé caminabas cuadras y cuadras conmigo a caballito, y que en una de esas perdí un zapatito rosa y vos te quedaste con el otro por las dudas (hoy lo encontre en tu piesa, me creció un poco el pie pero igual lo voy a guardar). Ah, y como olvidarme que eras el único que se quedaba sentado al lado mío cuando a mi se me dió por tener una guitarrita y cantar rock, y que se tomaba mil experimentos de bebidas.
Gracias por todo eso, por cambiarle los pañales, por aceptar mi apodo como nombre de pila (Tatá es más fácil quie Ernesto, entendeme) y por incontables cosas más.Y perdón po no haber hecho o dicho todo lo que tenía adentro mío para vos.
Fueron 18 años hermosos juntos abuelito, te juro por Dios que fuí la nieta más feliz y más afortunada del mundo. Me diste todo lo que tenías y más, y no sabés lo querida que me sentí con vos siempre. Seguro alguien o algo ya te empezó a disfrutar ahora también, o al menos quiero creer eso.
Te voy a extrañar.
Te amo con toda mi alma.
Perdón por no agarrarte más fuerte. Te amo abuelito lindo.









No hay comentarios:
Publicar un comentario