lunes, 26 de octubre de 2009

El mercado de los abstractos

Pensando en lo complicado que es determinar el estado de ánimo que cada uno posee en cada momento o en su propia esencia vital imaginé un modo inequívoco de simplificación. ¿Y si los sentimientos, las emociones… todo aquello insensorial pudiera contarse? ¿Y si pudiéramos determinar un número o un peso para lo que no se ve, se oye, se saborea, se huele o se toca? Todo iría mucho mejor si existiera el mercado de los abstractos. Un lugar donde el dinero no existiera y se pagara con sonrisas, con abrazos, con lágrimas o con besos.

-Buenos días. ¿Me da 500 gramos de ilusión, 3 kilos de amistad, 4 latas de inspiración y una bolsa de amor?

-Claro que sí, ¿hoy toca relato? ¿O quizás una carta de amor?

-Ya se verá…es una nueva recetilla de felicidad que he encontrado en un cajón. Voy a probarla. ¿Cuánto es?

-Son…Un fuerte abrazo, tres miradas sonrientes, 2 suspiros y un par de carcajadas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario