La nena monstruo
se cayó de un tobogán,
dice que fueron
otros pibes del colegio.
Juegan a ver
quién la tira mas alto,
y cuando cae
nadie la quiere agarrar.
Corazón remendado,
con curitas tapizado.
La nena monstruo
dice que es verdad,
que en una nube
un día vio cumplir su sueño.
Un conejito de nube soñó,
y con el tiempo el viento se lo llevó.
Corazón remendado,
con curitas tapizado
Lo que se espera
llega lento y tarda mucho.
Su pobre cuore...corazón no daba mas.
Hasta aquel día
en que vió la nube-conejo,
se enamoró y de un golpe la quiso agarrar.
Se le olvidó
que las nenas no vuelan.
La fue a buscar
pero nunca llegó.
Del trampolín al pavimento,
cabeceando el adoquí;
su corazón sufrió el intento,
cabeceando el adoquín.
Siempre cabeceando el adoquín.
Ella es un sueño
que no me deja dormir.
Un pensamiento
que me quema la cabeza.
Pienso y la veo llorando despacio,
y recordando lo que nunca pasó.
Se le olvidó
que las nenas no vuelan.
La fue a buscar,
pero nunca llegó.
Ahora sé que las nubes son sueños,
si las matás llueve en tu corazón.
Del trampolín al pavimento,
cabeceando el adoquín.
Su corazón sufrió el intento,
cabeceando el adoquín.
Siempre cabeceando el adoquín
se cayó de un tobogán,
dice que fueron
otros pibes del colegio.
Juegan a ver
quién la tira mas alto,
y cuando cae
nadie la quiere agarrar.
Corazón remendado,
con curitas tapizado.
La nena monstruo
dice que es verdad,
que en una nube
un día vio cumplir su sueño.
Un conejito de nube soñó,
y con el tiempo el viento se lo llevó.
Corazón remendado,
con curitas tapizado
Lo que se espera
llega lento y tarda mucho.
Su pobre cuore...corazón no daba mas.
Hasta aquel día
en que vió la nube-conejo,
se enamoró y de un golpe la quiso agarrar.
Se le olvidó
que las nenas no vuelan.
La fue a buscar
pero nunca llegó.
Del trampolín al pavimento,
cabeceando el adoquí;
su corazón sufrió el intento,
cabeceando el adoquín.
Siempre cabeceando el adoquín.
Ella es un sueño
que no me deja dormir.
Un pensamiento
que me quema la cabeza.
Pienso y la veo llorando despacio,
y recordando lo que nunca pasó.
Se le olvidó
que las nenas no vuelan.
La fue a buscar,
pero nunca llegó.
Ahora sé que las nubes son sueños,
si las matás llueve en tu corazón.
Del trampolín al pavimento,
cabeceando el adoquín.
Su corazón sufrió el intento,
cabeceando el adoquín.
Siempre cabeceando el adoquín
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